Un estudio revela pérdidas por $28,67 billones en el gremio taxista en Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla, pero datos de la industria muestran cómo las plataformas digitales han impulsado ingresos y empleo. En medio de fallos judiciales, vacíos legales y beneficios para los usuarios, Bogotá es epicentro del choque.
Pedir un vehículo particular, que presta servicios de transporte, todavía implica sentarse adelante y, si toca, decir que el conductor es pariente. No obstante, los servicios de las plataformas de movilidad siguen ganando terreno (en medio de un limbo jurídico) y, de paso, acabando con el monopolio del transporte individual de pasajeros, que hasta hace nueve años era exclusivo de los taxistas. El impacto de esta nueva dinámica en la movilidad lo sienten los taxistas en su bolsillo y ya hay cifras claras.